LA LOMCE APROBADA EN EL CONGRESO

El debate final de aprobación de la LOMCE ha resultado bastante más penoso de lo que se esperaba. En él los representantes de los diversos grupos parlamentarios en vez de explicar la razón de su voto negativo se dedicaron a manifestar los unos que en el futuro la abolirán -y no es ésta una promesa a no tener en cuenta porque ya hay antecedentes-, los otros que no la van a implantar en determinados territorios. Algunos de los intervinientes parecían dirigirse más a sus correligionarios vestidos con la misma camiseta -por supuesto verde- que estaban en la tribuna, que a los escasos congresistas que aburridos seguían la intervención desde su escaño. En medio de esta gran confusión se pudieron oír también algunas palabras que resultaban juiciosas teniendo en cuenta del tema que se debatía: el que las pronunció fue el representante del partido de Rosa Díez que, en coherencia con su programa político, hizo una crítica argumentada a la Ley. Dos fueron las las afirmaciones de este diputado, una sobre la estructura y otra sobre el contenido. Sobre la estructura, se ha seguido un mal sistema de reforma al enmendar determinados artículos y mantener otros de la ley anterior; esto determina el contenido, ya que al mantener la misma estructura de la ley anterior, va a ser muy difícil corregir en el futuro determinados asuntos que habría que cambiar como consecuencia de la implantación. En cualquier caso, el tiempo dará o quitará la razón a estas dos afirmaciones.